Tendencias en internet para 2014

Acaba siendo inevitable hacer una publicación sobre tendencias cuando se acerca el final del año. Después de un año muy movido y de leer varias publicaciones sobre el asunto, me he propuesto recopilar alguna información que he considerado relevante sobre el asunto.

Tendencias internet 2014

Fjord ha lanzado su informe anual de tendencias para 2014, con muchas indicaciones de lo que nos espera a nivel global en el sector del Service Design. A grandes rasgos, este informe apunta en dos direcciones:

  1. El desvanecimiento de las fronteras de lo que consideramos internet.
  2. El gran dilema de los nuevos servicios: ¿personalizados o invasivos?
Más allá de la pantalla

La expresión Internet of Things empieza cada vez más a formar parte del cotidiano de los que trabajamos en este sector. De repente, términos como multidispositivo o responsive design empiezan a parecer, sino obsoletos –no lo son porque siguen siendo vigentes y más que necesarios–, por lo menos limitados para describir el alcance de las interacciones que, como usuarios, empezamos a poder hacer mediante la red. ¿Dónde está la frontera entre un dispositivo y un objeto que, de repente, se conecta a internet y adquiere –o se transforma en– una interfaz? ¿Cómo catalogamos todas las nuevas interfaces que dejan de ser visuales para empezar a reaccionar de manera automática a nuestros gestos?

La tecnología ya está aquí y evoluciona mucho más rápido que nuestra capacidad para desarrollar aplicaciones maduras. El papel del ser humano es ahora saber encontrar esas aplicaciones concretas y correctas, aplicaciones que aporten valor al usuario y ciudadano y vayan más allá del efecto wow. Jorge Lang hablaba de esto en su conferencia en Smash Tech.

El dilema de los servicios

Vivimos en una explosión de servicios online. De repente, todo parece posible y nuevos servicios nacen cada día. Las marcas no quieren quedarse atrás y, tal vez por eso, todavía no han adoptado el concepto del trabajo colaborativo en beneficio del usuario. ¿Cuántas maneras diferentes tenemos de realizar una misma sencilla tarea? Cada proveedor de servicios quiere ser el rey y la batalla se avecina larga. Llevamos tiempo hablando de Big Data y parece que aquél que más sepa de su usuario será el que lleve más ventaja. Está claro que interpretar esos datos no es tarea sencilla y, sobre todo, hay muchas cosas que no se aprecian en las estadísticas.

Las emociones siguen siendo difíciles de medir y es ahí donde reside el factor diferenciador del que podrá ganar esta batalla. La tecnología avanza y permite automatizar cosas que antes parecían imposibles; permite prever cosas que antes eran completamente opacas. Las cuestión sigue siendo hasta dónde queremos que la tecnología nos sirva –ante este auténtico bombardeo de servicios– y cuando queremos, además, seguir interactuando con un ser humano. Es muy importante tener en cuenta que también queremos seguir conservando algunos datos en nuestra intimidad, cuestión que daría por sí sola para discusiones larguísimas.

La experiencia va más allá de los sistemas informáticos y necesita sensibilidad y soporte humanos para que sea completa y satisfactoria.

El acceso a la red

Mientras la tecnología avanza a alta velocidad y es posible hacer cosas hasta hace poco impensables, no deja de ser irónico que unos de los problemas con el que se encuentran las aplicaciones actuales es la falta de acceso a la red. Muchos dispositivos siguen sin poseer acceso a la red móvil de datos 3G o 4G. En otros casos, algunos usuarios abdican de activar ese servicio por el coste extraordinario que supone. Además, en los viajes al extranjero, sigue siendo impensable navegar en Roaming (aunque en la UE esto parece estar cambiando).

Por otro lado, surgen proyectos –más allá de las iniciativas asociativas ciudadanas– para proveer a los ciudadanos de WiFi de manera gratuita. Google ha lanzado el Proyecto Loon, cuyo objetivo es hacer llegar internet a aquellos lugares donde todavía no está disponible, con el punto romántico de usar globos para llevar a cabo la tarea.

Gowex provee también de WiFi gratis a varias ciudades del mundo, aunque su modelo parece muy diferente del modelo de Google.

 
La educación es el gran reto

Ante la saturación de información, servicios y alternativas, el gran reto de la sociedad es educar hacia el criterio. Donald De Witte mencionaba el cambio de paradigma en la educación en su presentación en Smash Tech. El profesor empieza cada vez más a tener un papel de guía y su oficio tenderá a centrarse en filtrar, interpretar, seleccionar y, sobre todo, en transmitir esta necesidad y formar alumnos con criterio a la hora de enfrentar el enorme flujo de información que les llega. El profesor como filtro Prueba de esto es la proliferación de los MOOC (Massive Online Open Courses): la mayoría de la información está disponible en la red de forma abierta y gratuita, el papel de los formadores es orientar en la selección e interpretación de la información relevante y fomentar el debate en torno a ello.

 

Vivimos tiempos fascinantes, en que las posibilidades parecen infinitas. Mientras por un lado es importante tener osadía para probar cosas nuevas, hay que considerar que los usuarios finales de los servicios que ofrecemos a través de internet son ciudadanos con cada vez más acceso a la información y que debemos tener en cuenta sus características –también las emocionales– a la hora de diseñar para ellos. Y esto no es nada nuevo.

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